Cierran rutas y estaciones de gas LP por control de precios

La Amexgas afirmó que los precios máximos fijados cada semana no cubren sus costos de operación, por lo cual han dejado de vender en distintas zonas del país

La Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado de Petróleo y Empresas Conexas (Amexgas) aseguró que hasta ahora han cerrado cerca de tres mil 500 rutas de reparto, el 10% de las que se tenían hasta hace un mes, esto debido a las afectaciones por el tope de precios máximos impuesto por el gobierno federal.

Aseguró que los precios que cada semana da a conocer la Comisión Reguladora de Energía (CRE) no reflejan los costos de operación de las empresas distribuidoras, situación que las ha llevado a dejar de lado la venta en zonas donde ya no les es rentable el negocio.

En México hasta hace un mes existían 35 mil rutas de reparto y cuatro mil 700 estaciones de servicio, mediante las cuales se realizaban más de un millón de servicios diarios en los hogares, en ciudades, rancherías, así como en comercios, hospitales, tortillerías, panaderías, hoteles, restaurantes e industrias”.

Sin embargo, la Amexgas estima que ya han cerrado aproximadamente un 10% del total de las rutas en el país, situación que podría agravarse en los próximos días, pues esta acción también viene acompañada del despido de personal.

Pese a los topes máximos que comenzaron a imponerse desde el primero de agosto, el costo del gas LP ha mantenido una tendencia al alza, pues tan sólo esta semana ya superó el nivel que se tenía al 31 de julio, antes de los ajustes.

Actualmente, el 60% del gas LP que se consume en México es de importación, por ello es influenciado por el comportamiento del mercado internacional.

COSTO REAL
Para la Amexgas, los precios impuestos por la CRE no reflejan el costo real, pues a éstos se deben sumar los gastos de distribución y operación.

De continuar operando con un modelo de precios alejado de la realidad económica, se incrementa sustancialmente el riesgo de continuar eliminando zonas de reparto por la incosteabilidad económica, especialmente las de difícil acceso, generando más desempleo, menos inversiones, más desabasto y fomentando con este escenario el incremento del robo de gas, la inseguridad y distribución ilícita del producto, afectando a los consumidores”.

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